La Salinidad

 

Se entiende por salinidad a la concentración de sales disueltas en el agua oceánica. Un valor medio para esta propiedad puede ser 3,5% en peso, pero generalmente no se expresa de esta manera sino en partes por mil. No obstante, este símbolo se omite generalmente, debido a que la salinidad se define formalmente como un cociente de conductividades y es, por lo tanto, adimensional.

Aunque podemos suponer que la salinidad ronda el valor de 35 (treinta y cinco gramos por kilogramo de agua), lo cierto es que en distintas zonas del planeta este valor varía sensiblemente. Así la salinidad en zonas más cerradas como el Mediterráneo o el mar rojo es muy superior a este valor medio y en otras como el Mar Báltico, con gran aporte fluvial, desciende bastante por debajo del mismo.

La sal más abundante es el cloruro sódico, que supone la mayor parte de la sal disuelta en el mar, pero existe gran cantidad de otros iones que se presentan en concentraciones menores pero muy significativas, por lo que suponen para el sustento de la vida en el mar. En general se acepta que, aunque el valor total de salinidad varíe de una zona a otra, las proporciones relativas entre estos iones permanecen prácticamente constantes, aunque existen multitud de casos particulares en que esto no se cumple:

 

La Variación de la Salinidad

 

La salinidad en el océano, fuera de estos caso particulares que hemos observado, varía muy poco. En superficie el valor de la salinidad depende directamente de la relación entre la evaporación y la precipitación, y, por tanto, de las condiciones climáticas. Por debajo de los 1000 metros de profundidad, en cambio, la influencia de estas variaciones superficiales no es apreciable y la salinidad suele mantenerse entre 34.5 y 35 en cualquier latitud.

 

Distribución de la salinidad en superficie.

En la superficie del océano, se alcanzan los valores máximos en torno a los 20º de latitud en ambos hemisferios, ya que en estas zonas la evaporación es mayor que la precipitación. Esta zona corresponde con los cinturones desérticos en tierra. Los valores mínimos se alcanzan en bajas latitudes, en las que hay un mayor aporte fluvial y se funden los hielos polares.

Distribución de la salinidad según profundidad.

 

Los valores de salinidad suelen ser bastante altos en los primeros metros en relación con las zonas más profundas. Tras una zona que varía entre los 30 y 100 metros de profundidad y que presenta un valor constante (capa de mezcla). Se produce un fuerte descenso hasta cerca de los 1000 m, en que se estabiliza en torno a 34.5 o 35, como ya se ha dicho. Esta zona de intenso gradiente es conocida como haloclina.