La pesca, Stress o Relax
Siempre asociamos a la pesca como un deporte relajado, sobre todo los que desconocen un lance de pesca, piensan que solo es poner la carnada y a esperar a que piquen tomando el sol.
Que lejos de la realidad, vamos a relatar de forma breve una jornada de pesca de altura. Partimos de la base que la embarcación está en perfecto estado, está repostada y todo funciona a la perfección. De momento hay que dar un madrugón de narices, si no quieres dormir en el barco para salir de puerto pronto y estar en el caladero elegido a la hora necesaria para empezar a pescar, evidentemente el día anterior hemos preparado los cebos dependiendo de la modalidad que queramos pescar, si es al brumeo, deberemos de preparar la sardina y los cebos para la caña, si es al currican, habremos preparado y seleccionado los señuelos con los que pretendemos pescar, repasado las cañas y carretes.
Luego de navegar la distancia necesaria para llegar a la zona de pesca iniciaremos la jornada de pesca, si es a brumeo, después de un periodo de hacer todo según los cánones y vemos que no tenemos una picada, arriba la carnada para ver si está bien, volver a calcular la profundidad a la que hemos puesto la carnada, poner la sonda un momento para ver si hay algo debajo del barco. Si estamos pescando al currican, al rato de estar pescando sin respuesta de las cañas, ver los señuelos para ver si llevan suciedad, ver la distancia de los mismos del barco, la velocidad del barco, si los pájaros nos marcan algo, todo esto si no tenemos la desgracia de que se nos enrede en la hélice un mega plástico o le demos con una pala a un madero descomunal, cosa mas frecuente cada día.
Los pescadores de altura saben perfectamente a lo que me refiero, e imagino que estarán totalmente de acuerdo conmigo, la pesca de altura es un deporte, pero no relaja todo lo contrario, estresa mucho, solamente se relaja el pescador cuando está volviendo a puerto, independientemente de cómo haya ido la jornada de pesca.