Reflexiones de un pescador de Atún

 

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En los momentos difíciles de imaginar y pasar, una vez que hemos llegado a casa tras una jornada de pesca, sobre todo si hemos tenido la suerte de tener una picada de atún gigante, y no lo hemos embarcado, es decir, lo hemos perdido en el lance, vienen a nuestra mente las amargas imágenes del día como una película en blanco y negro, entonces empezamos a recordar todo lo sucedido durante el combate e intentas ver donde cometiste o cometisteis el error.

Es evidente que si perdiste la pieza por un accidente, causa posible, por una rotura del equipo, se partió la línea, se metió bajo el barco el pez y rompiste la línea, etc. Es algo fácil de identificar, hubo un fallo y punto.

Casi siempre hay una justificación si quieres, pero en el fondo de tu corazón sabes que has fallado en algo, tú o tus compañeros de pesca. Entonces rebobinas las imágenes y vuelves al lance, y solamente que seas un poco crítico contigo mismo, reconoces e identificas donde estuvo el fallo que te costó la preciada pieza que llevabas esperando sacar desde hacía tiempo, tanta preparación, tanto esfuerzo, tantos sueños se marcharon con la pieza perdida. Por ello, es muy importante siempre que sales a pescar el repasar el equipo como si nos fuera la vida en ello, comprobando los carretes, las líneas, los anzuelos, las cañas, las anilla de las cañas, ver que la roldada esta bien y que el hilo desliza sin resistencia por la misma, que el carrete está afinado con la resistencia aproximada para un atún estándar, que no te pasas en aplicar el embrague del carrete cuando crees que la pieza está sacando hilo muy rápidamente, y esas precauciones hay que tenerlas con todo el equipo.

Tener la certeza de que la tripulación que te acompaña sabe lo que tiene que hacer en cada momento del lance para ayudarte a acercar el pez al barco sin que se meta debajo del casco.

Si después de todo esto no eres capaz de identificar donde estuvo el fallo, amigo, no salgas a pescar el atún, porque lo difícil que es tener una picada, y si además te permites estos fallos, no pescarás nunca un atún a brumeo si no es por pura carambola. Aquí como en la tauromaquia "Todo es toro hasta el Rabo".

 

MORALEJA, EN LA PESCA DEL ATÚN NO HAY IMPONDERABLES, SOLO SON FALLOS NUESTROS.

Este artículo lo dedico a mi maestro  D. Jesús Torralba Álvarez " El Maestro" pescador donde los haya.