El Pulpo
Pulpo, molusco cefalópodo marino
y carnívoro, presente en aguas de climas templados y tropicales de todo el
mundo. El pulpo se caracteriza por tener un cuerpo blando con un cerebro bien
desarrollado y ocho brazos, cada uno de los cuales posee dos filas de ventosas.
Como en los vertebrados, los dos ojos grandes y complejos del pulpo tienen
cristalino, lo que les proporciona una visión aguda. Estos animales pueden
cambiar, de forma muy rápida, el color y la textura de su piel. Pasan gran
parte de su vida escondiéndose y muchas especies, como el pulpo común que
puede crecer hasta casi 1 m de largo.
Los pulpos son animales de los fondos, por los que se desplazan con ayuda de sus tentáculos, pero en caso de peligro pueden desplazarse mediante la expulsión de un chorro de agua a través de la cavidad respiratoria, la cual la pueden orientar en diversas direcciones.
Son animales nocturnos que se ocultan durante el día en sus escondrijos. Si no
tienen ningún cobijo adecuado cerca, construyen ellos mismos uno a base de
piedras que hallen en el fondo, o bien cerrarán la entrada demasiado expuesta
de un agujero. Los pulpos pequeños anidan también, durante el periodo de cría,
en conchas vacías de moluscos bivalvos.
Cuando un pulpo emerge para alimentarse, en general de crustáceos y moluscos bivalvos, suele atraer a sus víctimas moviendo rápidamente la punta de un brazo como si fuera un gusano. También puede aproximarse deslizándose y precipitarse sobre el animal, hundiendo su pico en el interior de la envoltura o concha e inyectando un veneno mortal. El de unas pocas especies es peligroso para los humanos. A cambio, los pulpos son apresados por numerosos peces, como la anguila morena. Cuando son atacados, aspiran agua hacia la cavidad del manto y la expelen con una gran fuerza a través de un embudo. Como resultado se produce su fuga propulsada a reacción, normalmente detrás de una nube de tinta. Esta sustancia, que el pulpo expulsa para defenderse, es de color oscuro y la de algunas especies puede tener un efecto paralizante sobre los órganos sensoriales del depredador.

Un
macho interesado en aparearse se aproxima a una hembra lo suficiente para que al
alargar un brazo modificado, el hectocótilo, pueda tocarla. Este brazo tiene un
surco profundo entre las dos filas de ventosas y acaba en un extremo con forma
de cuchara. Tras un periodo de galanteo, el macho inserta su brazo bajo el manto
de la hembra y los espermatóforos se desplazan hacia abajo por el surco hasta
el oviducto de la hembra. Otra curiosidad del pulpo, tiene tantos penes como
brazos 8. Poco después del apareamiento, la hembra comienza la puesta de los
huevos en su guarida. Produce, aproximadamente, ciento cincuenta mil en dos
semanas y cada uno de ellos está encerrado en una cápsula transparente. La
hembra los protege durante los 50 días siguientes, lanzándoles chorros de agua
para airearlos y limpiarlos. Las crías de especies tales como el pulpo con
puntos blancos tienen sólo unos 3 cm de longitud. Flotan hasta la superficie y
se convierten en parte del plancton durante casi un mes, entonces se sumergen e
inician su vida normal en el fondo. En general, los pulpos adultos permanecen en
una zona determinada, pero las especies con larvas planctónicas se encuentran
en todo el mundo ya que son desplazadas por las corrientes y mareas.
Clasificación científica: los pulpos pertenecen al orden Octopoda. El pulpo común se clasifica como Octopus vulgaris.