Pesca profesional
Otro interesante relato resultado de otra experiencia de Andrés Javaloy, las fotos son cedidas por el autor del artículo.
Pronto la gran malla de 1.500 m. de largo por 200 m. de ancho formó un enorme corral que quedó cerrado por bajo cuando el potente chigre de a bordo cobró la cadena que se deslizaba rápidamente por las gruesas anillas de acero de la parte baja de la red.
El patrón vio que en ese momento llegaba su compañero Maurice. Cientos de asustados atunes giraban a pocos metros de la superficie buscando escapar del gran cerco. Paul hizo una rápida estimación al ver desde lo alto del puente la clase de pescado y ver el volumen del banco que le indicaba el sonar.¡Habría cerca de 100 tm. de atunes de alrededor de 100 Kg.
Cobró red para hacer algo mas pequeño el círculo y llamó a su colega explicándole la situación, Maurice sabía exactamente lo que tenia que hacer.
Navegando en círculo largó su red englobando dentro, el barco de su colega y la gran bolsa repleta de atunes. La mar estaba en calma y la operación estuvo completada en menos de media hora. Paul que no había querido estrechar mucho el cerco para que los atunes siguieran nadando y no muriesen, soltó cadena para abrir su red por debajo, permitiendo a gran parte de los atunes pasar al cerco exterior. cuando calculó que su arte no se desfondaría, cerro de nuevo la relinga inferior y cobro malla hasta formar una bolsa reducida en la parte llamada " el matadero " , desde el cual metieron los atunes a bordo. Una gran mancha de sangre coloreó el mar.

Una vez izada su red, las dos lanchas auxiliares puestas al lado del barco, bajaron la relinga de corchos permitiendo así a Paul sacar su barco del cerco de Maurice.
Cuatro horas después llegaba a la zona el remolcador con la gran jaula de la piscifactoría. La maniobra siguiente era delicada y requería una gran precisión, la jaula con la ayuda de los submarinistas, fue adosada a una parte de la red que disponía de una gran cremallera, los hombres rana conectaron la apertura con otra de la jaula. Dos de ellos auyentáron a parte de los atunes hacia el recinto, logrando que entraran 60 o 70, una vez cerradas las aberturas, Maurice izó su red con 40 Tm. de atún muchos de los cuales estaban ya muertos.
El remolcador se puso en marcha lentamente, a dos nudos, se pusieron camino de Mazarrón, una pequeña parte de los atunes murieron en el camino pero mas de 50 pudieron ser transvasados vivos a una jaula mayor situada a poca distancia de la costa.
Durante los meses siguientes a diario fueron alimentados y engordados con alachas traidas de los puertos cercanos, hasta que el precio, dada la escasez de atunes en los meses invernales, fuera lo suficientemente alto.
Continua --------- Pesca profesional II