Pesca tradicional de la sepia en aguas de Torrevieja
La
curiosa técnica que quiero presentar es
la pesca de la sepia con reclamo utilizando para ello una hembra en celo.
Este tiene lugar en nuestra área, de enero a marzo
No
es nada fácil distinguir los machos de las hembras. Según los expertos, aunque
tienen un colorido variado y cambiante como los machos, las hembras presentan
unas manchas ovaladas blancas en su capa, que se hacen mas estrechas en los
machos, tomando así estos últimos
un aspecto atigrado especialmente cuando están excitados. La piel de los machos
al contraerse forma unos salientes rugosos mas apreciables

Para
capturar las hembras que servirán
de señuelo, los aficionados utilizan dos procedimientos. Uno es buscarlas
pacientemente recorriendo las orillas de los muelles, ya que a menudo, en sus
paredes sumergidas y en poca profundidad, se les puede encontrar camufladas
entre la vegetación acechando a sus presas. Entonces con un poco de habilidad,
y metiendo el salabre por la parte trasera de su cuerpo (huyen hacia atrás
cuando se asustan), puede que se metan ellas mismas en la trampa.
Pero hay otro insólito método utilizado desde antaño por los pescadores locales que es realmente efectivo. Consiste en remolcar lentamente a metro y medio de un bote de remos, una o dos barquillas de madera en las que hay incrustados por su parte externa algunos trozos de espejo.

Al pasar las barquillas cerca de las sepias es fácil que alguna de ellas acuda al engaño, y al verse reflejada, tome su imagen por una competidora. El pescador entonces dejándola aproximarse lo mas posible, con un poco de suerte y metiendo como siempre el salabre por detrás, logrará hacerse con alguna hembra.

La
mejores horas son las que preceden a la salida del sol y después del ocaso.
Para A. Sancho (un gran pescador local) la utilización de las barquillas con
espejos da mejor resultado durante la oscuridad. La sepia es capaz de emitir una
tenue luz fosforescente sobretodo por la parte inferior de su manto que es
reflejada en los espejos de la barquilla lo que motiva su engaño aproximación
y adherencia a la misma. La barquilla tiene que ser muy ligera y equilibrada con
el peso de los espejos, ya que al adherirse la sepia no tiene que notar gran
resistencia. De lo contrario huye rápidamente hacia el fondo.
La pesca con
sepia viva
Una vez capturada una hembra, ésta se sujeta por la punta del manto a una línea fina que se amarra a la popa de la pequeña embarcación. Entonces se pasea lentamente, a corta distancia del bote, por sitios querenciosos y poco profundos o por las orillas de los muelles o escollera. A menudo son varios machos los que subiendo desde el fondo, se acercan lentamente a la hembra.

Son instantes
realmente emocionantes cuando se ve, en la tenue claridad de las amanecidas, al
grupo de machos rodeando el bote de pesca, cada vez más próximos...
Entonces se entabla, según los expertos, un verdadero diálogo entre las
sepias mediante cambios en la coloración y actitud de la patas. Pronto alguno más
decidido o ardiente capta la receptividad de la hembra, y se le acerca más,
toma el aspecto atigrado al sentirse aceptado, y de un modo impulsivo le abraza por la
cabeza y cuello. Es entonces cuando el pescador mete a los dos en el salabre....
Texto
y fotos enviadas por D. Andrés Javaloy.