El Niño

 

 

El Niño es un fenómeno meteorológico que se da en el Pacífico y cuyo origen mantiene relación con el nivel de la superficie oceánica y sus anomalías térmicas. Es un fenómeno de grandes repercusiones sobre la vida, tanto del océano como del continente, ya que conlleva fuertes sequías e inundaciones. Estudios recientes afirman que el fenómeno encierra muchas de las claves del clima mundial. Se da por hecho que actúa sobre toda la climatología del globo.

    Este fenómeno meteorológico toma el nombre de la corriente oceánica de El Niño, ramal de la corriente principal fría de Humboldt que corre hacia el norte a lo largo de las costas de Chile y Perú. Dicho ramal tiene su origen en el golfo de Guayaquil y se mueve en sentido contrario a la corriente principal bañando la costa norte de Perú en dirección N-S. Arrastra, por lo tanto, las aguas cálidas del golfo y ocasiona lluvias en el periodo comprendido entre Navidad y los últimos días de Mayo. Es precisamente esta coincidencia con las fechas navideñas quien le ha dado nombre a esta corriente. Fueron los pescadores de las costas suramericanas quienes inicialmente se percataron y pusieron nombre a la corriente dado que el desplazamiento de aguas cálidas hacia la costa hace disminuir la pesca ya que estas aguas son pobres en el plácton y los nutrientes tan necesarios para la conservación de la vida subacuática.

    En términos científicos este fenómeno se denota con las siglas ENSO apócope en lengua inglesa de los términos "El Niño" y "Oscilación Meridional". El término "Oscilación Meridional" se refiere al cambio isobárico que se observa en las zonas afectadas por el fenómeno.

 

 

    El fenómeno climático de El Niño es una alteración en la circulación de estas corrientes oceánicas. Esta anomalía es debida a su vez a una circulación atmosférica defectuosa. En condiciones normales los vientos Alisios mantienen las aguas cálidas al oeste del Océano Pacífico mientras que cuando se observa El Niño esta circulación disminuye en intensidad y desplaza la masa de agua caliente hacia las costas suramericanas aumentando así la temperatura y el nivel del océano en estas zonas. Los efectos de este movimiento son devastadores. Se produce un agravamiento de la sequía en África, Indonesia, Australia, Filipinas, Centroamérica y Caribe. En Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, por contra, se prevéen grandes lluvias e inundaciones.