NACIMIENTO Y EVOLUCIÓN DE LA PESCA

 

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Captura de peces, que se verifica lo mismo en los mares y lagos de agua salada que en los lagos de agua dulce y en los ríos. Los primitivos pobladores del mundo se alimentaron de frutas y raíces, pero después fueron extendiendo su acción a las faunas terrestres o marítimas, según habitasen en el interior o en las costas. Los habitantes de los lugares próximos al mar comenzaron por recoger de las playas ostras y crustáceos, que quedaban en la arena al alejarse el agua de las orillas, y más tarde se dedicaron a la pesca. Hay vestigios de que los fenicios la practicaban con aprovechamiento y que los pueblos de Grecia la convirtieron en un ejercicio útil. Diversos han sido los utensilios que los antiguos utilizaron para la pesca: el sedal, terminado en un anzuelo en el que se pone el cebo, ya fue usado entre los egipcios, asirios y hebreos; la nasa o buitrón y el arpón eran usados por los pescadores egipcios, y la red de diferentes clases y mallas era ya conocida por los hebreos de la época salomónica.

 

Se divide la pesca en marítima y fluvial; la primera se subdivide en pesca de alta mar o de altura y costera o de bajura. La pesca es libre en todos los mares, mas cada nación se reserva la zona marítima que termina en los limites de la pesca costera, perteneciendo la designación de la línea divisoria entre la pesca costera y la fluvial al Gobierno de los respectivos territorios. Una de las mejores pesquerías de alta mar es la de ballena, que se verifica con arpón y que requiere para ello buques especiales. Los principales útiles o artes de pesca son la red, la nasa y el anzuelo. La red es un tejido de hilos cruzados entre si, formando mallas de anchura diversa, desde unos cuantos milímetros hasta muchos centímetros. Para los peces que nadan formando grandes masas se emplean redes sencillas de tejido relativamente claro; para otras clases de peces son dobles y de varias dimensiones. Para la pesca de la sardina se emplean redes de deriva, llamadas sardinales si la embarcación es de vapor o motor, y de cerco y rodeo con una jareta en la parte inferior si es de vela o de remos. Las redes sencillas, fijas y de tejido tupido, que sirven para cerrar los recodos angostos de la orilla del mar, se llaman chinchorros. Una de las pescas mas importantes es la llamada del bou. Para ella se emplea una gran red en forma de bolsa, arrastrada por dos embarcaciones, y que consta de dos bandas paralelas. De las dos barcas, una carga la red y la porción de cable que le corresponde, y la otra su cable únicamente. En marcha ambas embarcaciones, van arrastrando la red por el fondo y encerrando en la bolsa los peces. Hay otra clase de bou, que con la pareja de vapor forman los dos artes de arrastre de altura que pescan, generalmente, fuera de las aguas jurisdiccionales de cada país. En la actualidad, muchas embarcaciones de motor realizan por si cada una la pesca del bou; para ello lleva el arte dos puertas de madera, muy fuertes, en ambas pernadas, que sirven para abrir la red y dar entrada a la pesca.

 

 

 

A este sistema de pesca llaman los pescadores pesca de la vaca. La pareja de vapor es otro arte de arrastre muy parecido al bou, pero se emplea para su uso un par de vapores, y no tiene puestos como aquel, sino corchos en la relinga superior y plomos en la inferior. La pesca de rastra, de costa, puertos y rías es muy productiva, pero perjudica mucho, porque destruye las crías y aniquila los peces pequeños. Los buitrones desempeñan también un papel muy importante en la pesca costera y consisten en unos sacos de malla muy resistente contenidos por cuatro palos que se colocan en la desembocadura de los ríos o mar adentro sujetos a botes de pesca. De nasas hay gran variedad de formas y están construidas con alambres, con verjas y con mimbres, yendo provistas de una o varias entradas en forma de embudo. Generalmente se calan al anochecer y se levantan al salir el sol, aunque en muchas partes se tienen constantemente caladas y solo se sacan para extraerles los peces y ponerles nuevo cebo. La pesca de sedal o de anzuelo tiene por objeto la captura de la anguila, del salmón, de la merluza, del congrio, del mero, de la corvina, etc. El sedal es un torzal largo y fuerte, que, provisto en su extremo de un peso de plomo para sumergirse, lleva atados uno o varios anzuelos con cebo. Los aparejos llamados palangres se componen de un cordel llamado también liña, cuerda o sedal, del que penden cordelitos mas finos con anzuelos, que se ceban, generalmente, con desperdicios de pescado o pescaditos pequeños salados. Para la pesca del bonito, del atún, del dentón y de la lubina se utiliza un aparejo llamado curricán, que consiste en un cordel largo y grueso terminado en un anzuelo de acero o alambre recubierto con plumitas blancas o con paja de maíz muy peinada y algún trapito rojo en el centro. La embarcación de motor o vela hace correr el anzuelo, y, creyéndole un pececillo, le comenten y se lo tragan los citados peces grandes. Para las guadañas o calamares se usan alfileres en vez de anzuelos, los cuales se amarran unidos unos a otros en su base inferior, con las puntas vueltas hacia arriba, o sea hacia la parte superior de la barra. Tres son las principales formas de pesca con luz sobre el agua que se emplean para la captura de peces distintos, aunque generalmente se usan mas para la pesca de la sardina, jurel, anchoa y boquerón.

Se llama manparra al procedimiento de pesca empleado en el distrito marítimo de Cartagena y en algunos otros puertos del Mediterráneo, y que consiste en una red parecida al cerco del jarrete. Se utilizan dos embarcaciones, una de ellas grande y  otra pequeña, la cual lleva varios aparatos provistos de luz, que se utilizan para atraer los peces hacia el resplandor. Cuando la cantidad de estos es ya grande, se avisa por medio de seña convenida a la embarcación mayor, que larga la red, forma el cerco y aprisiona a los peces en el copo. En el Cantábrico se usa para la pesca de sardina, anchoa y verdeles un procedimiento también por medio de la luz, al que se llama tancredo. Es el mismo cerco de jareta, llamado en muchos sitios boliche, y el aparato consiste en una media tina cerrada por ambas extremidades, que lleva en la parte mas estrecha unos arcos de hierro que sirven para sujetar un farol con una vela y atraer hacia el la pesca. Se da el nombre de encesa a un sistema de pesca que se emplea principalmente en Valencia y Cataluña, y en el que se utiliza la luz  artificial. Generalmente, la encesa la constituye la luz, pero los pescadores dan este  nombre a todo junto, es decir, al arte y alas embarcaciones. Se emplean en pesca dos barcos, uno que lleva la luz y otro la red; el segundo cerca los peces que se han reunido alrededor del otro atraídos por la luz y  lleva la red a tierra, en donde la hala. En algunos puertos del Mediterráneo se emplea para la pesca de la sardina un sistema llamado de farol, y que consiste en un farol que, colocado en la punta del barco, atrae la pesca, la cual es luego cercada por una red grande de malla muy estrecha. Después de la S.G.M. se han aplicado a la pesca adelantos notables, alguno nacido de la lucha antisubmarina. Uno de ellos se basa en el hecho de que el desplazamiento de densas masas de peces produce el ruido suficiente para ser captado por aparatos detectores de sonido, lo que permite localizar la existencia, volumen y dirección de los bancos de pescado. Otro sistema consiste en la utilización de sondadores electroacústicos, aparatos tipo sonar e hidrófonos. Las ondas electricoacusticas emitidas periódicamente por un aparato emisor y receptor, situado en la parte inferior del banco permiten registrar la profundidad. Si ésta se mantiene igual a la que consta en las cartas marinas y, de pronto la señala menor, significa que algo se ha interpuesto entre el barco y el fondo, y ese algo no puede ser sino un banco de pescado. La perfección del aparato es tal que cada especie produce sobre una tira imagen diferente, a consecuencia de la distancia relativa que guardan entre sí los peces que forman el banco de pescado. La perfección del aparato es tal que cada especie produce sobre una tira de papel, que se llama mapa-eco, una imagen diferente, a consecuencia de la distancia relativa que guardan entre si los peces que forman el banco; en cuanto a la profundidad a que este se mueve, se conoce por la mayor o menor intensidad luminosa de la imagen. Por este medio se echan las redes sobre seguro. Lo malo de estos adelantos, es que, por el afán de lucro, se llegue a destruir la riqueza pesquera, a no ser que se establezcan a tiempo convenios internacionales que la protejan. Así mismo es muy perjudicial y debía castigarse severisimamente la pesca con explosivos o sustancias químicas. Para evitar los inconvenientes derivados del tiempo que media entre la pesca y el consumo, existen barcos-fabricas, que acompañan a la flota de pesqueros, y en los que, en alta mar, se acondiciona el pescado; pero como medio más asequible se practica la congelación en las propias embarcaciones y, con miras a la explotación, este procedimiento puede completarse con el de la deshidratación, que significaría la conservación de formas prolongadas y la economía en el medio de transporte. La transformación industrial de los productos de la pesca se efectúa de muy diversas maneras. Ciertos peces se venden frescos, otros son convertidos en conservas por salazón, escabeche, etc. Existen, además, instalaciones frigoríficas para el transporte de pescados frescos. Las pesquerías proporcionan, además, productos industriales muy importantes: aceites, grasas, harina de pescado, guano artificial, etc. La pesca de ciertas especies, p.e., la ballena, esta regulada por acuerdos internacionales, para evitar la aniquilación total de estas especies. El progreso de los medios técnicos esta produciendo una revolución en la pesca, tanto, que hay especies amenazadas de desaparición, por el empleo de recursos demasiados eficaces. Uno de ellos consiste en registrar los sonidos emitidos por las distintas clases de peces, para luego reproducirlos y atraer a sus congéneres hacia las artes previamente preparadas. Otro, en el empleo de una bomba de absorción movida eléctricamente, que aspira a los peces encerrado en las redes o a los que se atraen mediante luces. Hay también redes eléctricas, que repiten descarga de corriente alterna de mas de 50 voltios, los cuales atontan a los peces y duplican las capturas.