El Mar Mediterráneo
El
Mar Mediterráneo es un mar interior de Europa, Asia y Africa, unido al océano
Atlántico en su extremo occidental por el estrecho de Gibraltar. Conocido por
los romanos como el Mare Nostrum "Mar Nuestro", el Mediterráneo
es casi un mar cerrado. Tiene una gran importancia política como salida marítima
para los países de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas a
través del Bósforo, el mar de Mármara, los Dardanelos y el mar Negro, y para
el acceso de Europa y América al petróleo de Libia, Argelia y de la región
del golfo Pérsico a través del canal de Suez y los oleoductos terrestres.
El Mediterráneo
cubre una extensión de unos 2.510.000 km2. Tiene una longitud de este a oeste
de 3.860 km y una anchura máxima de 1.600 km. En general poco profundo 1.370 m
de media, el Mediterráneo alcanza una profundidad máxima de 5.121 m frente a
la costa sur de Grecia.
El Mediterráneo se puede considerarla suma de diferentes mares que continúan conservando su nombre a través de los siglos;

| Dimensiones : |
4000 km. desde el Este al Oeste |
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Superficie : |
El Mediterráneo representa 1% de la superficie de los océanos |
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Volumen : |
3,7 millones de km2 |
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Profundidad : |
Media 1370 m |
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Mareas : |
0,40 de media |
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Temperatura: |
La temperatura del agua de la superficie varia según la estación del
año. |
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Salinidad : |
Media 38% contenido de sal |
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Principales Rios : |
Nilo Ródano |
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Cambio de aguas : |
Renovación cada : 90 años |
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Clima : |
Es un mar calido : |
El Mediterráneo baña las costas de estos países:
España, Francia, Italia, Croacia, Albania, Grecia y Turquía en la costa norte,
Líbano, Siria e Israel en el este,
Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos en el sur.
Principales Islas
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Islas principales |
Ubicación |
| Chipre | Este |
| Creta | Este |
| Rodas | Este |
| Cerdeña | Centro |
| Córcega | Centro |
| Sicilia | Centro |
| Malta | Centro |
| Baleares | oeste |
Malta y Sicilia han dominado la navegación mediante los estratégicamente situados canales de Sicilia y de Mesina. Entre otras islas importantes destacan las islas Baleares (España), Córcega (Francia), Cerdeña (Italia), Chipre y las islas Jónicas, Cícladas, las del Dodecaneso y las del Egeo (Grecia). Los brazos del Mediterráneo incluyen el mar Tirreno, situado frente a las costas occidentales de Italia, el mar Adriático, que se extiende entre Italia y la península Balcánica, y los mares Egeo y Jónico, frente a la Grecia peninsular. Barcelona, Valencia, Marsella, Génova, Trieste, Alejandría y Haifa son puertos importantes del Mediterráneo. Los principales ríos que desembocan en este mar son el Ebro, el Ródano, el Po y el Nilo.
El mas castigado
A pesar de que el total de capturas pesqueras que se realizan en el mar Mediterráneo a duras penas sobrepasa el 1 por 100 de las hechas en todo el mundo, una vez en la plaza del mercado su valor económico se eleva hasta el 6 por 100 del total. La razón no es otra que la escasez de peces que se registra en sus aguas. Las causas del fenómeno se encuentran en las características geográficas de este mar, con estrechas plataformas continentales asomadas a abismos de más de 2.000 metros de profundidad. No hay que olvidar que más del 80 por 100 de la riqueza íctica se localiza en dichas áreas costeras. El otro factor es la reducida llegada de nutrientes a sus aguas, debido a la existencia de muy pocos ríos caudalosos, que son los que realizan estos aportes. Pero también esta escasez es consecuencia de las actuaciones que las personas llevan realizando sobre sus aguas, especialmente a partir del último medio siglo. Sobreexplotación pesquera y contaminación son las que más han afectado al mantenimiento de su ya de por sí, reducida biomasa. Italia, Grecia, España y Francia son las potencias pesqueras de este mar. A estas cuatro naciones europeas les corresponde el 70 por 100 de todas las capturas. La proporción restante se la reparten entre Túnez, Marruecos, Egipto, Israel, Argelia y países de la antigua Yugoslavia. Pero no son los únicos que pescan aquí: a sus barcos hay que unir una flota pirata de tamaño indeterminado que opera bajo banderas de países como Panamá, Sierra Leona o Taiwan.
El golfo de León, Alborán, Baleares,
Córcega, Cerdeña y las situadas frente a las costas italianas son las
aguas más castigadas. De ellas técnicamente han desaparecido especies
tan emblemáticas como la merluza, el atún, el pez espada, las sardinas o
las anchoas. En el estudio Mediterranean Marine Gap Analysis, publicado el
pasado mes de julio por WWF/Adena, se recomienda prohibir la pesca de
arrastre en todo el Mediterráneo entre 0 y 50 metros de profundidad, que
es donde se localiza el 80 por 100 de su biodiversidad. Después de
calificar como “completamente perdidas” a costas como la italiana del
Adriático, el tramo entre la desembocadura del Ródano y España, el
levante español entre Barcelona y Valencia y el margen entre Siria y el
Nilo, esta organización conservacionista identifica un total de 13 áreas
marítimas que necesitan una urgente protección. Se trata de zonas que
están en torno a los lugares más emblemáticos del Mediterráneo:
Baleares y mar de Alborán en España; Córcega en Francia; Liguria, Cerdeña
y costa tirrenica en Italia; costa de Dalmacia en Croacia; costa oriental
e islas Jónicas en Albania y Grecia; mar Egeo, costa de Anatolia y costa
Cilicia en Turquía; costas de la isla de Chipre; costa cirenaica y Golfo
de Sirte en Libia y costas de Argelia y Túnez.
El exceso de capturas ha obligado a la UE a reducirlas en
5.000 toneladas, el 25 por 100 de las cuotas actuales.
El atún, su representante
Descritos por Aristóteles hace 2.000
años, los atunes han sido siempre una de las especies más conocidas y
apreciadas en el Mediterráneo. Estos peces de gran tamaño, que pueden
superar los 600 kilos de peso, realizan a lo largo de su vida largas
migraciones, y se localizan preferentemente en todo el Atlántico norte y
en el Mediterráneo. Es la especie que mejor representa la preocupante
situación del Mediterráneo en la actualidad. Al ser su pesquería una de
las más rentables del mundo, se utilizan las más diversas artes
–cerco, anzuelo, palangre, deriva y otras– y la más moderna tecnología
–aviones, helicópteros, radares, satélites, sonares, etc.– para la
captura de toda clase de ejemplares, que no suelen respetar ni los
inmaduros ni los de pequeñas tallas. Las 5.000 toneladas que se
capturaban en 1975 en todo el Mediterráneo se multiplicaron por cuatro el
pasado año. La población de peces adultos ha disminuido el 80 por 100 en
los últimos años y su biomasa reproductora es sólo el 14 por 100 de la
estimada en 1975.