Las Mareas
Te has preguntado alguna vez por qué una playa cambia tanto de aspecto según
tenga marea alta o baja? Pues la causante es la Luna, que ejerce una atracción
gravitatoria sobre nuestro planeta y determina que el caudal de las aguas
ascienda o descienda en ciclos periódicos. Si no hubiera ningún astro alrededor
de la Tierra, el nivel de agua no se alteraría. Pero la Luna influye hasta el
punto de que su efecto es mayor o menor dependiendo de la posición en la que se
encuentre
Una
marea es el ascenso y descenso periódico de las aguas del mar. Se trata de un
efecto producido por la atracción gravitatoria de la Luna y del Sol sobre el
agua y la Tierra. Este ciclo se repite en periodos de 12 horas (mareas
semidiurnas) y de 24 horas (diurnas). Lo normal es que sean mixtas; es decir,
que en la misma costa se den los dos tipos de mareas
Para explicar por qué se produce este fenómeno tenemos que remontarnos a la Ley de la Gravedad, descrita por Newton. Según éste, la atracción gravitatoria depende de tres cosas: las masas de dos cuerpos y la distancia que los separa. Demostró que la fuerza es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia. En otras palabras, que la fuerza de la marea depende de la distancia a la que esté el astro. Por eso sólo el Sol y, sobre todo, la Luna (más cercana a nuestro planeta) ejercen esa atracción gravitatoria. Si no hubiera ningún astro alrededor de la Tierra, el nivel de agua no se alteraría.

La influencia de la Luna es tan grande que, según la posición en que se encuentre, la atracción será mayor o menor. Cuando la marea está alta, se llama pleamar. Y si está baja, bajamar.
Para poder
desarrollarse, las mareas necesitan grandes extensiones marinas. En los mares
cerrados o pequeños, los desplazamientos son pequeños y las mareas alcanzan
poca altura. En cambio, hay puertos en los que las mareas son tan fuertes que la
navegación está condicionada a su ritmo. Hasta tal punto que los barcos sólo
pueden entrar cuando sube la marea y salir cuando baja.
Por
eso, existen unas tablas que explican cómo serán las mareas a lo largo de todo
un año y los pescadores las tienen muy en cuenta. Fíjate: para algunos tipos
de pesca, como la pesca variada, es muy importante ir en horario de pleamar.
Para otros tipos, como la pesca del lenguado, hay que aprovechar la bajamar.
En
la actualidad, dos terceras partes de la superficie de la Tierra están
cubiertas de agua, y casi la totalidad de esta agua (el 97,7%) se encuentran en
el mar. El resto corresponde a los casquetes polares y glaciales, está
suspendida en la atmósfera, o integra los ríos, arroyos y lagos. La cantidad
de agua que constituye los ríos, arroyos y lagos es ínfima, en comparación
con el volumen que hay en el mar: menos del 0,01 % del agua que hay en la
Tierra. La diferencia fundamental entre el agua dulce y el agua de mar es su
contenido en sales. Los diferentes niveles de sal plantean problemas diversos
para los riñones de los peces, y la mayoría de ellos viven o bien en un hábitat
marino o bien en agua dulce. Unos pocos se han adaptado para vivir en ambos
medios. Peces notables, como el salmón, se reproducen y pasan la primera parte
de su vida en agua dulce, y después emigran al mar, donde comen plancton y
llegan a la madurez antes de regresar. Algunas especies resistentes que suelen
viven en agua dulce, como por ejemplo varias tilápias, soportan también
niveles salinos muy altos.
El
mar, por su misma inmensidad, es un ambientes muy estable. Está compuesto de
agua pura en un 96,4%, aproximadamente, y de minerales disueltos en un 3,6%. De
estos minerales, tres cuartas partes corresponden a la sal común (cloruro de
sodio).
COMPONENTES
INORGÁNICOS EN EL AGUA DE MAR
|
Cloro Acido
Bórico Total
|
Cl- |
55.04%
99.28%
|
El contenido mineral del agua de mar se debe a que la lluvia va disolviendo minerales del suelo a lo largo de millones de años, o simplemente a que arrastra tierra hacia el mar. La montaña más alta del mundo se encuentra, en realidad, debajo del agua, frente a la desembocadura del río Amazonas, donde se han depositado sedimentos hasta una altura de unos 11.000 m. La concentración de minerales en el primitivo mar de Tetis era de nueve partes por mil. En la actualidad, los mares del mundo son muchísimo más salados, y tienen una concentración de minerales de alrededor de 36 partes por mil. Esta cifra experimenta ligeras variaciones en diferentes partes del mundo. La evaporación abundante que tiene lugar en las regiones subtropicales, sobre todo en el mar de los Sargazos y el Caribe, provoca una mayor salinidad del agua, que alcanza las 37 partes por mil, y las 40 a 41 partes por mil en el mar Rojo.

La abundancia de precipitaciones en algunas regiones, como la cuenca del Amazonas, hace que el agua de las inundaciones fluya hacia el mar, donde se reduce el nivel de salinidad. En cierta medida, estas diferencias locales se equilibran cuando las aguas se combinan, por acción de las corrientes oceánicas y los vientos. Aunque, la salinidad del agua varía considerablemente en todo el mundo, dentro de cada zona permanece bastante constante. Esto significa que la mayoría de los peces de mar pueden contar con que las condiciones se mantendrán muy estables. Existen zonas con gran diversidad de concentraciones salinas como el caso del ártico en el que en la franja costera se aprecian cambios en el color del agua debido a la diferencia de salinidad.
El agua de mar es por tanto más pesada que el agua dulce. En el mar se forman capas horizontales ya que el peso específico depende también de la temperatura, por lo que estas capas serán más diferenciadas en razón a su salinidad y temperatura.
Las
mareas son los ascensos y descensos periódicos de todas las aguas, como
resultado de la atracción lunar y del sol.
La
luna por estar más cerca que el sol influye más sobre la tierra por lo que es
causa principal de las mareas. El agua, al coincidir la luna en un punto
determinado de la tierra, sufre una atracción elevándose de su nivel normal
(marea alta).
El
sol al igual que la luna crea mareas pero de menor fuerza. Al coincidir la luna
con el sol en las lunas nuevas y llenas, de tal forma que están alineados los
tres planetas, las atracciones se suman por lo que resultan las mareas más
altas y las bajas más de lo normal.
Además de las mareas verticales (alta y baja), otro factor importante son las mareas horizontales (corrientes de marea). Quede bien claro que estas son mareas totalmente distintas de las corrientes oceánicas. En zonas cerradas, una corriente de marea fluye durante unas 6,12 horas aguas arriba o hacia la costa, correspondiendo con la marea alta y después se invierte y corre durante casi el mismo tiempo en dirección contraria, correspondiendo con la marea baja. De tal forma, durante este periodo de direcciones contrarias se establece una inmovilidad o calma denominada repunte de marea.