Galerna
Son
fenómenos meteorológicos similares a los ciclones pero que tienen sus orígenes
comúnmente en regiones extratropicales, en el mar son temidos y se trata de
evitar cuando existe la posibilidad, produce olas de hasta 15 metros de altura y
sus vientos sobrepasan los cien kilómetros por hora. No han sido pocos los
barcos desaparecidos al ser sorprendidos por las galernas, existen zonas donde
se producen con mucha frecuencia en el invierno, destacándose entre ellas las
islas Azores, donde generalmente en esta época se estaciona una baja barométrica
y otra muy temida, ya que son raros los años en los que no ocurren naufragios
de pequeñas embarcaciones, lo es el Golfo de Vizcaya. También en el Mediterráneo
las tormentas veraniegas y otoñales ocasionan estragos, a veces acompañadas
por la famosa gota fría.

Por
eso es muy importante consultar las previsiones metereológicas antes de empezar
cualquier singladura por pequeña que sea, es aconsejable inclusive previo a
salir de pesca dependiendo de la distancia del caladero.
Las
galernas pueden ser divididas en dos grandes grupos: frontales y típicas. En el
caso de las primeras, la galerna se produce al paso del frente, o de una línea
de turbonada prefrontal. La galerna típica no está, sin embargo, asociada a
ningún paso frontal de tipo sinóptico.
La
definición de galerna que hemos dado anteriormente es válida para el caso de
la galerna típica, aunque ésta no suele producir a su paso precipitación.
La
época favorable para la ocurrencia de la galerna típica es la comprendida
entre
el final de la primavera y principio del otoño, pero sobre todo el verano.
Los
cambios que se producen en las variables meteorológicas al paso de una galerna
son los siguientes: el viento gira al WNW y arrecia bruscamente, generando
fuerte marejada en la mar, la temperatura disminuye y la humedad relativa y la
presión aumentan también bruscamente, como puede observarse en los gráficos
del capítulo.
En
una galerna típica podemos distinguir tres zonas. La primera, entre Avilés y
Cabo Mayor, es la zona de desarrollo. En ella el viento no llega a la escala de
fuerte. Entre Ontón y Biarritz se encuentra la zona de máxima intensidad. En
ella el viento en la costa es muy fuerte, con rachas cercanas a 100 km/h. A
partir de Biarritz la galerna entra en su fase de disipación.
En
el caso de las galernas típicas más fuertes el viento medio puede alcanzar los
80 km/h en la zona de máxima intensidad. Sin embargo, la mayoría de las
galernas típicas no alcanzan valores tan altos y cuando no sobrepasan la
velocidad de, por ejemplo, 15 m/s se les llama galernillas.
Quizá
lo peligroso del fenómeno sea no tanto la fuerza del viento cuanto la
rapidez
con que gira y arrecia. Es decir lo sorpresivo del fenómeno.
A
su paso la galerna produce descensos bruscos de temperatura de hasta 12ºC en 20
minutos y la humedad relativa aumenta hasta valores cercanos al 100%. Poco
después
del cambio de viento suele producirse la entrada de estratos bajos y bruma.
La
galerna típica empeora rápidamente el estado de la mar pudiendo hacer zozobrar
embarcaciones de poco porte. Es peligrosa también en las operaciones de
aterrizaje y despegue de los aeropuertos, en las playas, etc.