Proyecto Poseidón
Un proyecto rescatará 274 galeones hundidos frentes a las costas españolas
El director del Proyecto Poseidón, Gonzálo Millán del Pozo, afirmó ayer que, en los centenares de restos y barcos de diversas civilizaciones hundidos en la costa atlántica andaluza, «hay más oro y más plata que en el Banco de España». Millán del Pozo dijo en El Escorial que el Proyecto Poseidón, que tiene permiso del Gobierno español y algo de financiación comunitaria (el diez por ciento de los 360 millones de euros de presupuesto), pretende localizar y recuperar esos restos, porque España «cuenta con el área de mayor concentración de bienes arqueológicos subacuáticos del mundo.
El área comprendida desde el cabo de San Vicente a Tarifa, y la barrera del Guadalquivir, guardan el secreto de «la zona más rica del mundo en restos arqueológicos submarinos», que según Gonzalo Millán del Pozo, director del Proyecto Poseidón, se ha visto sometida al expolio de saqueadores. Acabar con este expolio será uno de los objetivos del Proyecto Poseidón, que, en cumplimiento de las normas y la Convención de París, se dedicará a la investigación y difusión de los restos arqueológicos o pecios del patrimonio artístico sumergido, al fomento de las actividades subacuáticas, y ofrecerá acceso al público general a estos restos, explicó Millán a Efe. Según el director del proyecto, la zona acoge 790 galeones sumergidos,

documentados por la historia del Archivo de Indias y del de Medina Sidonia. De ellos, van a investigarse, en los próximos años, los 274 que se ubican hasta los cincuenta metros de profundidad, ya que son los que corren mayor peligro de expolio, por encontrarse en la zona de más fácil acceso. Millán explicó que los saqueadores «han aportado la localización de unos 80 pecios, lo cual ya nos da para unos años de investigación y estudio». Además de los galeones, la zona alberga un amplio conjunto de restos fenicios, tartesios, romanos, árabes o cartagineses, entre otros.
El proyecto Poseidón, que tiene prevista la construcción de una «Ciudad de la Arqueología» en un área de 8.500 metros cuadrados cedida por el Ayuntamiento de Chiclana, ayudará al desarrollo económico de la zona, ya que, según Millán, incentivará el turismo cultural y se crearán puestos de trabajo. La iniciativa se pondrá en marcha en enero de 2003 con la construcción de este complejo, donde se ubicarán, inicialmente, «oficinas y centros de buceo». Al mismo tiempo, se harán las primeras prospecciones, los arqueólogos podrán «empezar a investigar los restos arqueológicos localizados», y comenzará la difusión de las actividades.

Apoyo de la Unión Europea
El presupuesto del Poseidón, que alcanza 360 millones de euros para cinco años, «aunque puede ser incluso más» por su envergadura, está subvencionado en un 10 por ciento por la UE y participado por empresas privadas, aunque será autosuficiente en el futuro, gracias al turismo y la enseñanza, dijo Millán. Se pretende «lograr el protagonismo de España a nivel mundial en las actividades sub- acuáticas y ciencias del mar», para lograr que «sea en arqueología lo que Houston es en medicina», por lo que «necesitamos no solamente inversiones sino también que la comunidad científica apoye el proyecto», dijo.
Una parte importante del proyecto se dedicará a la docencia, porque es necesario «cultivar la mentalidad» de las gentes de la zona «para que los que ahora son saqueadores, en el futuro sean protectores» de los restos, que constituyen «su cultura y su medio», dijo Millán. La labor docente se dirigirá también a un nivel universitario, para los arqueólogos submarinos, a la formación práctica de profesionales subacuáticos, y al público en general, que aprenderá «no sólo a ver, sino a vivir un museo» a través de los restos.

El Poseidón no sólo abarcará los cinco primeros años en que comenzarán las actividades, sino que se prolongará «para toda la vida que dure la ciudad, que será cientos de años, porque los restos arqueológicos que hay ahí dan para investigar indefinidamente». El proyecto Poseidón se convertirá en el futuro en el Eureka-Poseidón, cuando otros países con intereses similares se unan a la iniciativa, para solicitar subvenciones conjuntas a las entidades comunitarias.