Estamos llegando al fin

 

17 de mayo de 2007.-En las costas de Libia unos 200 barcos pesqueros de cerco se disponen a lanzarse sobre la última pesquería de atún rojo (Thunnus thynnus) del Mediterráneo. Agotados los caladeros de Baleares y del Mediterráneo oriental, la suerte parece ya echada.

Es posible que esta temporada sea la última ya que, delante de nuestros ojos, se está acabando con una de las especies de peces pelágicos más emblemáticas. El 'Rainbow Warrior' se dirige hacia allí para denunciar esta actividad, y ha hecho un llamamiento para que la Unión Europea ponga freno a este desastre anunciado, pero hasta el momento no hay indicios de acción por parte de los gobiernos.

Las poblaciones de atún rojo no paran de reducirse. Las capturas en las almadrabas artesanales del estrecho de Gibraltar se han reducido en un 85% entre el año 2000 y el 2006, y la talla media de las capturas se ha reducido de 220 a 120 Kg. Los pocos datos disponibles este año apuntan ya a una nueva reducción de las capturas. Al tratarse de un poderoso depredador marino, su práctica desaparición trae aparejados graves desequilibrios en el medio marino, del que se benefician algunas especies oportunistas.

 

Foto de un atún atrapado en una red, propiedad de Greenpeace

 

La destrucción de las especies depredadoras, como el atún, y el calentamiento progresivo de las aguas del Mediterráneo están produciendo entre otros efectos indeseados una auténtica plaga de medusas en nuestras aguas cada verano. Un ambiente más favorable gracias al cambio climático, y la ausencia de depredadores facilitan su expansión. La abundancia de medusas resulta un calvario para el sufrido veraneante, al que le hacen en muchos casos imposible el refrescante baño de mar.

La desaparición del atún rojo sería una tragedia en sí misma, y no necesita de mayores explicaciones para que las autoridades hicieran todo lo posible para evitarla. Pero las especies desaparecen en silencio, y los gobiernos parecen sólo reaccionar cuando ya es demasiado tarde. Ahora tienen una oportunidad de oro para hacer algo: establecer una moratoria sobre la pesca de atún rojo.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, más de tres cuartos de todas las pesquerías con valor comercial están ya explotadas, sobre-explotadas o agotadas. Más del 90% de las poblaciones de grandes predadores como el bacalao, el atún y el pez espada están agotadas en todo el mundo. En definitiva, a este paso sólo nos quedará una enorme sopa de medusas.

Acción: Este es de esos problemas ante los cuáles el ciudadano de a pie lo tiene complicado para actuar, ya que la mayor parte del atún rojo se exporta a Japón y otros países asiáticos. En todo caso, puedes enviar un email de protesta por la situación del atún rojo en el Mediterráneo al Ministerio de Agricultura y Pesca.

JUANTXO LÓPEZ DE URALDE