El Compás

 

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El compás, un elemento indispensable y obligatorio a bordo de toda embarcación. Todos los barcos llevan como mínimo un compás fijo bien visible desde el puesto del timonel.

En los cruceros a vela con timón de rueda, el compás se instala en un pedestal, frente a la rueda, de forma que la línea de crujía del barco coincida con el diámetro del compás, es decir, pase por su centro.

Las partes que forman un Compás:

Rosa de los vientos: El compás está formado por una plancha circular, denominada rosa de los vientos; sobre ella están impresos los cuatro puntos cardinales: N, S, E y W y se encuentra dividida en los 360º de la circunferencia, por fracciones de un grado o superiores.

Imanes: En la parte inferior de la rosa, se encuentran fijados unos imanes que la obligan a orientarse con el campo magnético de la Tierra, de forma que el norte del compás siempre señalará hacia el norte magnético.

Líquido viscoso: Independientemente del modelo, para frenar las oscilaciones originadas por los movimientos del barco, la rosa descansa sobre una superficie dura o un líquido viscoso.

La cúpula: Puede ser de cristal o plástico, forma una burbuja que la protege, sirviendo también de lupa para ampliar las cifras impresas.

Línea de fe: A la guía vertical que coincide con con la línea de crujia se le conoce con el nombre de línea de fe. La cifra de grados que coincide con la línea de fe en función del ángulo previsto de visión indica la dirección o el rumbo en que se se encuentra la proa del barco en cada momento. Según el ángulo previsto de visión, existen diferentes formas de representación gráfica de la línea de fe.

Luz interna: La rosa tiene también una luz interior para poder verla de noche y un peso determinado que la mantiene horizontal cuando el barco escora o cabecea.

Estilo: pieza fija que se constituye en soporte y eje de giro de la rosa.

Flotador: pieza flotante que acompaña a la rosa que permite que esta gire sin rozamientos sobre el estilo.

 

 

 

 

Clases de compás:

 

Compás de esfera. Tiene varias líneas de fe y su cubeta está cubierta por un cristal semi ésferico que actúa de lupa, para leerlo el observador debe alinearse con la línea de fe, por ello es el mas usado en los cruceros de rueda con pedestal.

Compás de mamparo. Son compases de esfera que están concebidos para su lectura vertical. Se utilizan preferentemente en las embarcaciones a motor y en algunos cruceros con timón de caña. Compás de marcaciones de mano o  alidada. Va equipado con un prisma que permite enfocar horizontalmente y ver la rosa al mismo tiempo. Es portátil y manejable y cabe en un bolsillo. Se ilumina con pilas magnéticas. Son un complemento imprescindible para la navegación costera.

 

 

Compases fluxgate. Este tipo de compás utiliza un detector de inducción magnética (fluxgate), para leer electrónicamente el campo magnético de la Tierra. El rumbo que se lleva aparece en una pantalla digital. Esta información se puede micro procesar y, de esta forma, conseguir un volumen de datos difíciles de obtener y calcular de una forma inmediata como el viento real o la desviación respecto al rumbo. Al igual que los tradicionales, este tipo de compases están afectados por el magnetismo del barco. Por este motivo, el sensor se debe instalar en un lugar del barco no afectado por las influencias magnéticas.

Al no tener partes móviles no están afectados por el oleaje y los vaivenes del barco. La gran ventaja de los compases fluxgate es su integración con el resto de aparatos electrónicos de a bordo para procesar la información y obtener gran cantidad de datos de gran ayuda para la navegación.

 

Mantenimiento del compás:

Se debe instalar el compás lo más lejos posible de la influencia de las masas magnéticas de la cubierta y de los campos magnéticos variables, para no alterar su orientación e imantación. Se debe ubicar alejado de cualquier tipo de estructura o equipo metálico, ya que puede influir en la aguja. No debe estar próximo a ningún instrumento electrónico, compases, altavoces, radios, paneles de mando, etc. Después de una tormenta, se debe comprobar su funcionamiento, ya que las descargas eléctricas pueden descompensarlo. Se debe evitar su exposición a fuentes de calor, ya que hace perder magnetismos a sus imanes. Si aparece una burbuja en el líquido, poner el compás al revés durante un momento, volviéndolo lentamente del derecho. En el caso de que esta burbuja no desaparezca es conveniente que un técnico lo rellene con el líquido adecuado. No exponerlo a golpes y, cuando no se use, protegerlo con su funda.