Alergia a ciertos Pescados

 

La alergia es una reacción o respuesta inapropiada del organismo ante una sustancia (alérgeno). En la alergia alimentaria, el alérgeno es principalmente una proteína de un alimento con el que entramos en contacto por ingestión, contacto o inhalación.
El pescado es, junto al marisco, el alimento que mayor número de alergias provoca. Sus propias proteínas, la histamina que se forma al descomponerse (proteína de alto poder antigénico) y el parásito anisakis pueden causar reacciones alérgicas. El Anisakis simplex es un parásito de unos 2 centímetros de largo, cuyas larvas viven en el conducto digestivo de muchas especies como la merluza, atún, bacalao, cefalópodos (pulpo, sepia y calamar) y crustáceos (langostas, cangrejos). Este parásito se introduce en el ser humano al ingerir pescado crudo, en salazón, ahumado, en escabeche, marinado o poco cocinado, y puede producir una reacción alérgica en personas sensibles, en ocasiones grave.
Además, hay que tener en cuenta que las personas con alergia al pescado pueden tener reacciones tras la ingesta de otros alimentos como carnes de animales cerdo, gallina, alimentados con harinas de pescado.
Los síntomas más frecuentes son: erupción, picor cutáneo y dificultad respiratoria. Los niños que padecen dermatitis atópica y asma suelen empeorar cuando consumen pescado.

 

 

La alergia causada por pescado o marisco es más duradera en su sensibilización y puede perdurar durante décadas o para toda la vida. En estos casos, el único tratamiento probado y eficaz consiste en llevar una dieta exenta de pescado y derivados o del pescado causante, sin olvidar que hay otros productos en el mercado que incluyen entre sus ingredientes diversos componentes de los pescados.
Los pescados mayormente implicados son: bacalao, abadejo, salmón, trucha, atún, anchoa y caballa. Suele existir alergia cruzada entre estos pescados, esto significa que la persona alérgica a uno de los pescados citados lo suele ser también a los restantes.