Boquerón/Anchoa/Bocarte

Esta especie presentan un ciclo de vida corto, con 3 a 4 años de longevidad y un rápido crecimiento, presentando la primera madurez sexual al término del primer año de vida. La época reproductiva se desarrolla a fines de invierno, entre los meses de julio y septiembre. Además, presentan una alta tasa de mortalidad natural, principalmente debida a la depredación por otros peces, aves y mamíferos marinos
Especie predadora. Cuerpo chato, plateado
con lomo azul verdoso, escamas pequeñas. Fuertes mandíbulas con filosos
dientes. Gran poder natatorio. Suele concentrarse en grandes cardúmenes.


Las costas mediterráneas y
del Atlántico oriental, desde Africa a Noruega, con incursiones en el Báltico,
son las aguas donde discurre la vida de las anchoas (Engraulis encrasicholus).
Suelen vivir en grandes bancos a más de 100 metros de profundidad. Pero han
sentido la llamada de las costas y se dejan ver cerca de ellas. Están
entregadas a la reproducción que se prolongará durante el verano. Nacen de los
huevos unos diminutos peces que son objeto de activa pesca en el Mediterráneo,
donde les incluyen dentro del calificativo de chanquetes, que engloba también a
otras especies que no sobrepasan esa talla ni de adultos. Sea como fuere,
grandes y pequeños, todos están cayendo en redes de arrastre, envolventes,
tendidas o fijas. En otoño, por si esto hubiera sido poco, se pescará a los
jovencitos boquerones. Aún así, esta especie parece tener capacidad de
respuesta para ocupar el lugar libre que otras están dejando. Eso es lo que
puede estar ocurriendo con los boquerones en las aguas del sureste español y en
Marruecos, donde la sardina ha sido esquilmada. Claro que la sustitución puede
acabar también con las existencias de los cada vez más apreciados boquerones.
Anchoas o boquerones En el norte de España esta especie recibe el nombre de
anchoa y en el sur se llama boquerón. En el centro, y en concreto en Madrid, se
le conoce por los dos nombres, aunque muchas personas creen que son peces
diferentes. La única diferencia radica en el modo de
Las mejores
capturas se hacen en los meses de abril y mayo, época que coincide con la mayor
exquisitez de su carne.
El arte más utilizado para la pesca de este pequeño animal es la red de cerco,
aunque también se utilizan las técnicas del arrastre y trasmallo, esta última ya
en desuso en España.
Los barcos no volverán a puerto hasta que sus cubiertas estén repletas, algo que
con suerte ocurre en unas 24 horas. Un tiempo primordial ya que, al igual que
ocurre con otros pescados, su calidad viene determinada por la época de la pesca
y el lugar en que se realiza, pero también por el tiempo que transcurre desde su
captura hasta que se consume o elabora.
El grado de frescura determinará su precio en el mercado. La diferencia entre
una anchoa fresca y otra que no lo es resultará perceptible incluso después de
estar conservada meses en una lata.
Otro factor de calidad, es el color de la carne del pescado. Se distinguen dos
tipos de boquerones: uno de carne roja y otro en la que predomina la carne
blanca. Los de carne roja se denominan de otoño, momento en que los alevines
hacen acopio de oxígeno para sumergirse en las aguas, y son menos finos que los
blancos de primavera.
Pez muy apreciado, con un consumo muy versátil ya que se consume desde crudo con un tratamiento previo en vinagre, salado en salmuera, en aceite una vez desalado.