La isla de Alborán

 

      

Top Fishing Websites at TopFishingSites.Com

 

 

El nombre de Alborán procede del corsario tunecino Al-Borany, quien utilizó este islote cómo lugar de refugio y fondeadero para el asalto de navío y ataques contra las costas almerienses.

En 1540 una escuadra de galeras española al mando de Bernardino de Mendoza se enfrentó a una flota de corsarios berberiscos compuesta por 16 buques y más de 2.500 hombres al mando de Caramaní y Alí Hamet, antiguos aliados del pirata Barbarroja, que regresaban a Argel tras haber saqueado Gibraltar. La batalla cayó del lado español, muriendo durante la lucha más de 650 personas.

La isla de Alborán se encuentra situada en la región sur occidental mediterránea. Las cartas de navegación la sitúan en las coordenadas geográficas 135º 56,4'N / L 003º 002'W. Relativamente cerca de Marruecos por el Cabo Tres Forcas, a 29 millas, a 38 millas de Melilla, 50 de Adra, y a 65 millas de Almería. En la parte emergente de esa espina dorsal que parte en dos el viejo mar, dejando al norte el sistema bético y al sur el la cordillera del Rif.

Alrededor de la isla de Alborán abundan unos caladeros de gran importancia comercial, ricos en especies como la gamba roja, besugo, mero, gallineta, cherna, merluza cigala y otros apreciados mariscos nobles.

 

 

La pesca básica se reparte en  métodos artesanales, arrastre y cerco. Las flotas que utilizan estos caladeros pertenecen fundamentalmente a los municipios de Alhucemas, Adra, Motril, Almería, Carboneras y Garrucha. Las pesquerías artesanales faenan con palangre de fondo siendo el objetivo especies de fondos duros como el mero, y redes de enmalle para la captura de la langosta común.

La flota de arrastre se dedica principalmente a la captura de especies que habitan a gran profundidad como la gamba roja, merluza, salmonete, rape, besugo,  pulpo, cigala y cangrejo.

La pesca de cerco se dirige a los pequeños pelágicos anchoa, sardina, caballa y melva en temporada. El interés que despiertan estas aguas que rodean la isla, estriba también en el uso para practicar la pesca deportiva, es una auténtica gozada la cantidad y calidad de las capturas, sobre todo si se usan carretes eléctricos. es necesario embarcar kilos de carnada para cebo porque se gastarán durante la jornada de pesca.

 

clic

 

La zona de Reserva incluye las áreas de mayores valores ecológicos. Su excepcional singularidad y fragilidad frente a agentes externos plantea como objetivo primordial de ordenación la protección de unos valores naturales, supeditando cualquier actuación en dichas zonas a la conservación de los recursos naturales que albergan.

Está prohibido el fondeo a menos de media milla de la isla, no obstante, si observáis la batimetría de la carta abajo expuesta veréis que se puede pesca casi a mano.

La reserva marina de Alborán con una superficie aproximada de 16 kilómetros cuadrados coincide en su totalidad con la establecida como reserva marina por el Ministerio de de Agricultura y Pesca e incluye además hasta una milla desde la isla medida desde las líneas de base, las aguas interiores y un circulo de media milla alrededor de las coordenadas geográficas de latitud 35º 57’ 95" Norte y longitud 2º 58’ 60" Oeste. La Zona de conservación con usos restringidos engloba tanto medio terrestre como medio marino. El medio terrestre incluye la isla de Alborán y el islote de la Nube, con una superficie de 7,2 hectáreas. Mientras, el medio marino comprende los afloramientos rocosos sobre la plataforma continental que rodea a la isla de Alborán, donde se concentran zonas de alta productividad bentónica y las biocenosis de mayor interés biológico posiblemente del Mediterráneo.

 

 

clic para ampliar

 

En la propuesta presentada a la Junta de Andalucía se establece una zona de conservación que englobe la zona de Reserva y la Zona de conservación con usos restringidos, lo que supone una superficie de 174 kilómetros cuadrados. En esta zona de conservación las actividades que se consideran compatibles son la pesca profesional con artes de arrastre de fondo (gamba roja) y otras especies de fondo, la pesca profesional con aparejos de palangre de fondo, palangre de superficie y otras artes de anzuelo, la pesca profesional con artes de cerco dirigidos a pequeños pelágicos y la pesca marítima de recreo de cacea al curricán.

Muy importante, conviene asegurarse que las previsiones son las idóneas para navegar y pescar, ya que si os equivocáis o no lo tenéis previsto podéis pasarlo realmente mal, a mi me ha pasado dos veces, hay 38 millas hasta Melilla, mi puerto, y hay que joderse (con perdón) como la mar aprieta sin compasión en esta zona del Mediterráneo. Ah, me olvidaba comentaros que no intentéis desembarcar en la isla, aunque tiene poco que ver, la guarnición de la isla os recibirá de malos modos y amenazándoos con las siete plagas de Egipto si abandonáis inmediatamente el islote.