Acuicultura Marina
Podemos definir de forma simple la acuicultura como el "arte" de cultivar peces, moluscos, crustáceos y algas en un medio acuático, interviniendo de forma más o menos manifiesta la mano del hombre en alguna fase de su cultivo, aparte de la recolección en sí.
Hace ya mucho tiempo que el hombre en su devenir histórico hizo uso de la acuicultura.

Así, era practicada en China hace 4.000 años, país éste en donde se escribió el primer tratado (año 475 a.C.) sobre el cultivo de la carpa, siendo posteriormente escrito otra serie de libros (año 1.500 d.C.) sobre dicha especie; es de destacar que en algunos de esos tratados ya se preocupaban (aparte del método de cultivo) de la rentabilidad económica de esta actividad.
En Japón se inicia la acuicultura mediante el cultivo de moluscos por el año 750 d.C, siendo en gran parte los responsables de que se extiendan las técnicas de acuicultura por toda Asia.
Como ejemplo más cercano a nosotros, en Europa surgió la acuicultura hace unos 2.000 años gracias a los romanos, los cuales cultivaron ostras en el mar Adriático.
Más o menos por esas fechas y en la región suratlántica española están datados los llamados "corrales", que son unas construcciones de muros de piedra que actúan en forma de trampa, de tal manera que eran inundadas por las mareas altas y que al retirarse el mar en las mareas bajas provocaban que quedasen atrapados en el interior de esos corrales diversas especies de animales, facilitándose entonces su captura e incluso el mantenimiento con vida de los mismos para permitir su crecimiento y posterior captura.
En la Edad Media y en torno al mundo eclesiástico (monasterios junto a ríos) se desarrollaron técnicas de cultivo de carpas y truchas.
En el siglo XIV es en Francia donde se consigue la fecundación de huevos de trucha de forma "artificial". En el siglo siguiente Inglaterra se especializa en el cultivo de peces planos y poco después los países del área nórdica hacen lo propio con los salmones.
A finales del siglo pasado en EE.UU. se empieza a desarrollar y perfeccionar las técnicas de acuicultura sobre ostras y truchas, pasando posteriormente y de forma rápida a ampliarse el abanico de cultivos en otras especies.
Ya en el actual siglo XX es cuando podemos decir que la acuicultura se expande por todo el mundo, destacándose una serie de países líderes en este sector bien en cuanto a producción bien en cuanto al uso de tecnología avanzada, coincidente p.e. a los ya comentados anteriormente en cuanto a una tradición histórica en acuicultura (China, Japón, Italia, España, Francia, Inglaterra, Países nórdicos, EE.UU...) junto a otros que se han interesado y volcado en la misma como Grecia, Israel, México, Brasil y un largo etc. de países más.
Con
respecto a la acuicultura cabe hacerse una pregunta....¿puede ser la
acuicultura una alternativa viable a la actividad pesquera? La respuesta es a la
vez sí y no, siendo más adecuado decir que es una actividad industrial más
que tiene su hueco en el mercado y que su mayor o menor implantación dependerá
del país y mercado en cuestión.
A
pesar de que las capturas pesqueras a nivel mundial llevan tiempo estabilizadas
(en torno a los 100 millones de tm), las necesidades actuales de consumo de
pescado por parte de la población española (1,9 millones de tm) están por
ahora garantizadas con las capturas procedentes de las flotas pesqueras
nacionales y extranjeras, por lo que bajo este supuesto la acuicultura en España
no puede ser considerada todavía como una alternativa o substitución a la
actividad pesquera, ya que no existe déficit de pescado en el mercado, además
de que los productos pesqueros procedentes de la pesca más usualmente
consumidos son más baratos que aquellos procedentes de las instalaciones acuicolas.
Por otro lado y en el caso de que toda la producción pesquera actual procediese en el futuro de la acuicultura, ésta no podría absorber y emplear a todo el personal que trabaja en el sector pesquero, con el consiguiente impacto social que ello supondría...veamos por qué: una empresa media de acuicultura que produzca unas 250 tm/año generará unos ingresos brutos de unos 250-300 millones de pts, siendo controlada la instalación anterior por un total de 6 personas. Sin embargo, un barco del tipo cerquéro puede llegar a capturar por término medio unas 100 tm/año, generando unos ingresos de alrededor 50 millones de pts, necesitando para ello entre 10-15 marineros para el control de la actividad del barco....si igualamos las producciones anteriores a 250 tm veremos que necesitaremos entre 25 y 30 marineros, frente a los 6 operarios de la empresa acuícola; si consideramos además que la actividad pesquera genera mayores puestos indirectos (unos 6-7 en tierra por cada trabajador embarcado) que la acuicultura (por tener ésta otros canales diferentes de comercialización) veremos que el problema anterior se amplifica.

Sin
embargo, sí puede considerarse la acuicultura como una complementariedad a la
actividad pesquera si consideramos otros puntos de vista:
Por ejemplo, existe hoy en día un mercado para un determinado número de especies que tradicionalmente han sido muy apreciadas por parte del consumidor y que por consiguiente han sido muy bien cotizadas económicamente; asimismo, esa buena cotización económica suele sobrevenir también a causa de la escasez de dicha especie en el medio natural a causa de la sobreexplotación pesquera que han sufrido....la acuicultura actual en España se ha volcado en el cultivo de tales especies (doradas, lubínas, rodaballos, etc.) debido a la alta rentabilidad que ofrecen una vez eliminado el capítulo de costes, siendo ésta una actividad económica que no interfiere con el Sector Pesquero, ya que dichas especies no son su principal objeto de captura.

Por otro lado, si tal como se prevé que el consumo de pescado por parte de la población a nivel nacional y mundial siga aumentando y sin embargo, las capturas pesqueras siguen manteniéndose estancadas (debido a no realizar una gestión racional de los recursos-planes de pesca o el descubrimiento de nuevas innovaciones tecnológicas revolucionarias que hagan operativos nuevos caladeros actualmente inaccesibles, etc.), la única manera de garantizar ese consumo alcista es mediante el aumento de las producciones acuicolas.
Ahora
bien, donde sí está llamada la acuicultura a ser una verdadera alternativa a
la actividad pesquera en España y concretamente en Andalucía es debido a la
cada vez mayores dificultades que tiene la flota pesquera andaluza para faenar
en caladeros extranjeros; ello conlleva a que si el consumo de pescado en la
población española se mantiene y previsiblemente aumente (actualmente 50 kg/persona/año
frente a los 14 kg/persona/año a nivel mundial) y sin embargo la flota española
no pueda aportar sus capturas como antaño, tendremos que lo harán por nosotros
otras flotas extranjeras...la implantación masiva de la acuicultura en las
costas españolas y andaluzas podría paliar en parte esta situación, lográndose
por nuestro lado una menor dependencia de dicho suministro extranjero.

Hoy
en día hay casos concretos que podrán llegar a ser dramáticos en algunos
puertos como p.e. el de Almería, donde existe una flota de alrededor de 40
barcos arrastreros que faenan en los caladeros de Marruecos y el mar de Alborán,
cuando en el Mar Mediterráneo se implante la Zona Económica Exclusiva los
caladeros en los que operan los barcos anteriores quedarán completamente bajo
jurisdicción marroquí, país éste que ya ha reiterado en múltiples ocasiones
su negativa a volver a renovar los tratados de pesca con la Unión Europea y por
consiguiente, con España.
En
conclusión, vemos que la implantación de la acuicultura va a depender de una
serie de aspectos que deben de ser analizados según el mercado que vayamos a
destinar los productos acuícolas.
Caladeros donde pesca la flota española y especies